CARTAS MARCADAS (I) • RANCHEROS (Coriolano 2)
(VERSIÓN 1.0-CRUDO)
Por Rebelde Buey
Estas y otras cartas privadas pertenecen a la Biblioteca y Centro Cultural de Alce Viejo. Correspondencias como ésta, así como oficios legales, testamentos y todo tipo de registros privados son hallados regularmente en casas antiguas o demoliciones, ocultos en baúles y cajones con dobles fondo, y donados por la gente a esta institución pública para gestionarlos como registro universal de las costumbres, idiosincrasia y don de gente del pueblo.
Este blog tiene el honor y el privilegio de haber sido elegido para publicar por vez primera algunos de estos imprescindibles documentos que son testimonio de la historia viva y real no solo de Alce Viejo, sino del mundo.
LEÉ LAS CARTAS ANTERIORES EN ORDEN:
03. Coriolano a Sofía — Carta 2
San Jacinto
29 de marzo de 1930
Mi querida Sofía:
Tu carta llegó a mis manos como agua fresca en medio de este polvo interminable. Me reconforta saber que los vecinos cumplen con lo acordado y que te sientes protegida, aunque debo confesarte que ciertos detalles de tu pequeña crónica me producen una inquietud que me cuesta apaciguar del todo.
No desconfío de las intenciones de nuestros buenos vecinos —Dios me libre de semejante flaqueza—, pero me sobrecoge que te hayan tomado de los pechos de esa manera para ayudarte. Un roce casual, vaya y pase, pero me dices que te estuvo manoseando los pechos desnudos durante un puñado de minutos. Y aunque sé que todo habrá sido sin ninguna mala intención por todo el respeto que se le tiene a una mujer casada, me pregunto: ¿era estrictamente necesario ese contacto físico? Comprendo que la gotera de la habitación de huéspedes te mojó el camisón, eso tal vez lo distrajo y no vio donde ponía las manos.
También me inquietó un poco el hecho de que a veces te tomen de la cintura o que, sin querer, rocen otras partes de tu cuerpo. Supongo que es por ser hombres rudos, acostumbrados a la vida campestre donde los modales suelen no son tan finos, y estoy seguro de que no hay maldad en sus actos. La ansiedad que sufres puede nublar tu percepción, mi amor, y hacer que aceptes ayudas que, en otras circunstancias, considerarías impropias. Por favor, sé cauta. Tu inocencia y tu bondad son tan puras que no quiero que nadie se aproveche de ellas.
Ahora lo único que me preocupa de verdad es esa gotera. Debemos arreglarla antes de que se repita otra escena como la que me relataste, y que seguro te dejó traumada. Debiste pasar una vergüenza tremenda, con tus pezones entre sus dedos sin que ninguno de los dos pusiera hacer nada, pobrecita mía.
Así que, aun cuando quedó sin reparar por mi culpa, por favor suplícales a los vecinos que la arreglen. Sé que suena descarado pedirles más, si ya nos ayudan tanto, pero ese episodio que te dejó los pechos casi al desnudo y provocó el manoseo… Me estremezco solo de imaginar que algo así pudiera volver a suceder. Por favor, pídeles que lo reparen, aunque nos cueste después devolverles el favor de algún modo.
Sobre el asunto de Motongo, es cierto, mi vida, me lo explicaste y con toda lógica, y yo te perdoné. Y me disculpo si mi preocupación no desiste. Es solo que la imagen de ese hombre... en esa situación, dentro de tu boca… aun cuando sé que fue por motivos de vida o muerte, me persigue. Es mi corazón de marido inseguro, que me traiciona. ¿Qué puedo decir? Aunque fuerte como un toro, también tengo mis debilidades. No pensemos más en ese asunto; concentrémonos en el presente y en achicar la distancia con el amor y el respeto que nos profesamos.
Yo por mi parte sigo avanzando al ritmo del ganado. Los caminos se llenan de polvo y de rumores, y hay noches en que me cuesta dormir pensando en ti. Cuando cierro los ojos te veo en la puerta del rancho, esperándome, con tu cabello rubio suelto y esa sonrisa que me devuelve el alma al cuerpo. Aunque estas últimas dos noches, luego de leer tu última carta, cuando cierro los ojos te veo en la entrada de pie con el camisón fino y los pechos gordos escapándose del escote, y también veo una mano que magrea y estruja tus pezones. Pero no estoy seguro si es mi mano, amor mío. Creo que sí. Espero que sí. También tengo extraños sueños donde tú estás con el camisón con el que te vio don Rapiña, dándome un besito de despedida en nuestro rancho, al inicio de este viaje. Pero en vez de estar en mi cuerpo humano de siempre, estoy en el cuerpo de un buey, y tú me das besos y me acaricias los cuernos con fascinación y enorme alegría, mientras allá lejos los vecinos observan tu belleza a través del camisolín transparente y diminuto. Dime, mi amor, tú que crees en los horóscopos y en esas cosas, ¿qué significará ese sueño? Amanezco más turbado que cuando me acuesto.
Te extraño más de lo que las palabras pueden expresar.
En dos semanas estaré en Villa Esperanza. Escríbeme allí, por favor.
Tu esposo fiel,
Coriolano
(La respuesta de Sofía, pasado-mañana miércoles)
NOTA: Al final de la seguidilla de cartas publicadas, todo se compilará como un solo relato (o dos, depende de la extensión) y copiaré los comentarios de los que quieran participar.
CARTAS MARCADAS será una serie de historias y personajes distintos cada vez. Hoy es el turno de Sofía y Coriolano. Posiblemente la serie de cartas que le siga a esta serie de cartas sea entre Julieta y Octavio, de EL FARO, el spin-off de LA ISLA DEL CUERNO. Y hay un par más de historias en el baúl.
— Versión 1.0 (00/00/26)
(c) Rebelde Buey

3 COMENTAR ACÁ:
Que buen relato y otra vez digo que la idea de las cartas es genial pero debo decir que noto que podría ser un problema en futuro, para mi punto de vista. Las escenas de Sofia no podrán ser tan descriptivas y completas ya que son cartas para su marido. Seria bueno relatar las escenas en mas detalle pero no se como. Talvez la carta de un vecino al marido que le cuenta en detalle lo que vio que su esposa hacia. No se.
EZIO: te agradezco mucho tus comentarios.
Y desde ya las cartas de Sofía son inverosímiles, es cierto. Por eso enmarqué esta serie dentro de la comedia absurda (o directamente farsa —básicamente estos relatos son sketches picarescos, como los que se hacían en la TV de los 70 y 80s). En las próximas cartas ya vas a ver referencias a cosas absurdas y anacronismos que solo buscan dar una pincelada de humor. Las cartas de Sofía van a ser muchísimo más explícitas, siempre desde la culpa. Ese es el "chiste" o tono de esta SERIE (La serie es CARTAS MARCADAS —Esta historia solo es la primera temporada. las siguientes, serán con otras parejas viviendo otras historias pero todas similares: él alejado y ella en un lugar fijo.)
Por el tema de cómo lograr que las cartas sean más "reales" o verosímiles y a pesar de eso, contar las partes sexuales, lo verás resuelto más adelante cuando Cartas Marcadas den cuenta de la historia de la sobrina de Sofía viviendo un tiempo en su casa (sí, con Motongo, Torniquete y compañía). Pero eso será luego de Cartas Marcadas Temporada 2, donde veremos la correspondencia entre Octavio y Jasmina.
Bueno, al menos, ese es el plan. Todo puede cambiar.
Rebelde buey, gracias por la clarificación. Verla de un punto de vista humorístico tiene mucho mas sentido. Espero de poder leer pronto nuevas cartas.
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