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sábado, 28 de febrero de 2015

Jacinto Ayuda a Mamá

JACINTO AYUDA A MAMÁ

por Rebelde Buey

Mamá siempre se pone linda cuando viene don Brótola. Y don Brótola viene día por medio. Salvo los fines de semana que el cornudo, digo, papá, está en casa.
Cuando empezó a venir don Brótola, hará poco menos de un mes, mamá me dijo que no le contara nada a papá, que ese era nuestro secreto. Que si yo no le contaba nada, ella tampoco le decía nada de aquella vez que me encontró en el baño poniéndome una bombachita suya. Me pareció justo, así que ahora mamá no me manda a la casa de algún amiguito cuando viene don Brótola, me hace ayudarla, me pregunta si está linda, me da consejos para cuando yo me case y sea un flor de cornudo como papá.
A mí me gusta verla ponerse linda para el viejo degenerado, se la ve como con otra luz. Y si encima me va diciendo qué es bueno para cuando yo tenga una novia, mucho mejor. Porque no sé cuándo ni cómo, pero sé que mi novia va a ser igualita igualita a mi mami, que es la más linda y la más buena del mundo. Y no lo digo solo yo que soy el hijo, don Brótola, también se lo dice:
—¡Qué buena que estás, putón! —se lo masculla en el oído mientras le tira del pelo para tirarle la cabeza hacia atrás—. Seguís siendo la mejor del barrio, putita, la más estrechita y la más morbosa…
Y mami siempre parece estar de acuerdo.
—Sí… Sí, don Brótola, sí… Sí… Ohhh síííí… Síííí…
El día que les cuento mami me mandó a comprar un gel especial a la farmacia. Cuando regresé, estaba saliendo de la ducha, el pelo mojado, la bombachita negra enterrándose en el culazo inflado y redondo. Las tetas las tenía al aire; me sonrió cuando me vio mirándola. “No seas picarón”, me dijo guiñándome un ojo, y se dio vuelta y se puso el corpiño. Pero entonces le vi el terrible culazo traga-trapos y fue peor. Ver la bombachita comenzar a enterrarse entre los glúteos desde arriba y desaparecer, para volver a emerger en el bulto de la conchita me hizo envidiar a don Brótola, y sentir lástima por el cornudo de papá.
Se puso un short de lycra pegado a la piel y enteradísimo entre las nalgas y una remera blanca sin mangas y me dijo:
—Hoy es un día especial, Jacinto. Si don Brótola se lleva el premio de mamá, la semana que viene va a traer a un amigo igual que él.
Yo sabía que se refería a la pija. Don Brótola tenía una boa constrictora por pija, ya la había visto muchas veces y la había visto en acción con mamá, cuando comenzaron a hacerlo con la puerta de la habitación abierta. Lo que no entendía era lo que mamá debía dar de premio.
—¡La cola, mi amor! —me dijo casi riendo, y giró, sacó culo y se lo palmeó. Me pregunté si ese premio se lo habría dado alguna vez a papá, y fue como si me leyera la mente—. Y no le digas nada al cornudo de tu padre, ¿eh? No quiero que me recrimine que nunca se lo di a pesar de que me lo hicieron un montón de tipos… Pasa que ahora hace mucho que a mami nadie le hace el... Ay, no me hagas caso, estoy nerviosa…
Entendía a medias, pero eso no me preocupaba. Sabía que en cuanto llegara don Brótola iba a entender todo.
Se terminó de acomodar el short en el culazo y sonó el timbre.
—¡Es don Brótola! —se entusiasmó mami. Se puso de pie, sacó culo, se agrandó el escote y me preguntó—. ¿Estoy linda, mi amor? ¡Va a tener ganas de cogerme como un animal?
—Sí, mami —le dije confiado—. ¡Te la va a mandar hasta el fondo como hace siempre!
Mamá sonrió aliviada y me dijo que vaya a abrirle al viejo, que ella iba a terminar de emprolijar la cama.
Cuando don Brótola entró, me saludó muy contento como siempre (y cómo no iba a estar contento si estaba ahí para cogerse a mamá), me saludó, me sacudió cariñosamente el pelo y me regaló un paquete de figuritas de fútbol.
—Tomá, Jacinto, andá a llenar el álbum mientras yo la lleno de verga a tu mamá.
Fui corriendo a buscar el álbum, pegué las figuritas en cinco minutos y me dirigí directo a la habitación, donde ya sabía que estaba la acción.
Don Brótola ya tenía a mami en la cama, arrodillada y culo en punta. El shortcito había volado hacia el piso y la bombachita negra se estirada de muslo a muslo. El culazo de mamá estaba desnudo y a merced del viejo hijo de puta, que la magreaba y le pasaba una crema entre las nalgas.
—Hoy le voy a hacer el culo a tu mamá, ¿eh, Jacinto?
Yo no entendía del todo.
—Pero si mamá lo tiene hecho. Lo tiene ahí, usted mismo lo está manoseando.
Rieron de la sorpresa y mamá me aclaró.
—No, mi amor, don Brótola me va a meter ese tremendo vergón que le mete a mami por adelante, pero por la cola.
Me quedé perplejo.
—¡Pero no va a entrar! —dije.
—¿Qué no va a entrar? ¡Se lo voy a llenar de verga, Jacinto!
—¡Y de leche, mi amor! ¡Me lo va a llenar de leche!
Ver para creer, don Brótola le arrimó la cabeza de la pijota que tiene y que siempre le mete a mamá por abajo, pero esta vez enfiló hacia el culote.
—Vení, acércate así ves bien…
Don Brótola empujó y la cabeza de la pija, aunque no lo crean, comenzó a entrar. Despacio, pero a entrar.
—¡Uhhhhhh…! —gimió mamá.
La pija avanzó otro poco y la cabeza entró completa.
—Putón, qué cerradito lo tenés…
—Es que el cornudo no me lo hace… Y el capataz de él, que me lo hacía siempre, se fue del pueblo hace rato…
La pija se veía tensa, la piel parecía que iba a explotar, pero en vez de explotar, avanzaba. Ya sé que suena increíble, pero la pija siguió entrando y entrando en mami, que tenía los ojos cerrados y se mordía la boca, como si sufriera.
—Mami, ¿estás bien?
—Sí, mi amor, sí…
—Ahí te va otro poco, putón… ¿Te la aguantás…?
Don Brótola abrió la cola de mamá como si fuera un libro, bien abierto, y empujó la panza para adelante y la verga se enterró bastante más dentro de mamá.
—¡Ahhhhhhhhhhhhh…!!!!
—Muy bien, putita, muy bien… Pero todavía no llegué ni a la mitad…
Mamá respiraba agitada, y eso que ni se movía. Bufó.
—Es que la tiene demasiado ancha, don Brótola…
—¿Querés que lo dejemos para otro día…?
Mamá dudó. Le estaba doliendo, tenía cara de que le estaba doliendo.
—¿Si probamos otro día igual me va a traer a un amigo…?
—No, putita, un trato es un trato…
—Entonces siga, don Brótola… Lléneme el culo de verga como usted sabe.
Don Brótola sonrió y en vez de meter más, la sacó.
—¡Mami! —dije asombrado y fui con ella y le marqué con mis manos—. ¡Te entró un pedazo así de don Brótola!!
Mamá sonrió condescendiente y me pidió.
—Mi amor, alcanzale a don Brótola el pote marrón…
Don Brótola se embadurnó el gel en la boa que tenía por verga. Le abrió las nalgas otra vez a mamá, que se metió un doblez de la frazada en la boca, para morder.
Lo que le había metido de pija antes, entró como si nada. La verga recién se frenó un poco al llegar a la mitad. Mamá comenzó a gemir y el bueno de don Brótola me llamó.
—Vení, Jacinto, poné la jeta acá que quiero que veas bien bien en primer plano cómo le rompo el culo a mami…
Puse la cara pegada a una de las nalgas de mamá. Veía la verga a diez centímetros, entrando, horadando el agujerito estrecho de mami. La pija avanzaba lentamente pero no dejaba de hacerlo. De fondo, mami gemía un sufrimiento que sofocaba con la frazada.
—¡¡Mmmmffffffffggggghhhhhhh…!!!
Yo no miré esta vez a mamá, tenía ojos solo para la perforación que no aflojaba. En tres cuarto de verga, don Brótola frenó, reacomodó el cuerpo —mami dejó de bufar por un segundo—, pero enseguida mandó panza para adelante y la verga avanzó con más brío.
—¡¡¡Ahhhhhhhhhhhhhh…!!! —gritó mamá—. ¡¡Don Brótola, la tiene muy ancha!!
—¿Querés que cortemos?
—¡¡¡No!!! ¡¡Mándemelá hasta el fondo!! ¡¡Quiero volver a sentirla toda adentro de mi culo!!
Don Brótola retiró un poco de pija y se embadurnó el resto del tronco que aún no había enterrado. Arremetió como para terminar de sodomizar el culazo de mamá, empujando. Y fue increíble cómo media verga entró casi de un saque. El resto, más lento, pero en unos segundos mamá golpeaba contra el colchón soportando tres cuartos de la verga de caballo del viejo. Siguió empujando. Aunque más lento, la verga avanzaba implacable.
Mamá golpeaba con sus puños el colchón, y seguía mordiendo dolor, pero tanto no le debería doler porque ella misma empujaba el culazo hacia atrás, para acelerar la vejación.
—Aguantá, putón, aguantá que ya falta poquito…
—Sí, don Brótola, me aguanto, ya sabe que me aguanto todo… ¡Usté clave!
Otro poco y algo más, faltaba casi nada para que los pelos del viejo toquen la cola delicada de mami.
—Abrí un poquito más, putón. Pensá en el cuerno y dilatá, dale que ya casi hago tope.
Eso desinfló a mamá, de alguna manera, porque suspiró, bufó, rio y dijo “hijo de puta”, todo en un mismo acto.
Y mientras la verga de don Brótola seguía taladrando, a solo dos o tres centímetros de la claudicación completa, mami me preguntó, llena de morbo:
—¿Qué es papá, Jacinto?
Y respondí de inmediato:
—¡Un cornudo, mami!
Mamá se aflojó, y entró un centímetro más de don Brótola.
—¿Qué es, mi amor?
—¡Un cornudo! ¡Papá es un cornudo!
No era la primera vez que teníamos un diálogo similar. Era como un juego cómplice entre los dos. Por cierto, dos eran los centímetros que quedaban.
—Ya casi, putón, ya casi tenés el culo lleno de verga…
Faltaba un dedo.
—¿Y le vas a contar algo a papá, Jacinto?
—No, mami, al cornudo no hay que decirle. Tiene que ser el último en enterarse, mami.
Mamá suspiró, se aflojó contra el colchón y don Brótola enterró el último centímetro de pija que le faltaba hasta hacer tope.
—¡¡Ahhhhhhhhhhh…!! —jadeó mamá al sentir la panza del viejo en su cola.
—¡Síííí, putón, sííí…! ¡Qué cerradito lo tenías, putita, te lo estoy ensanchando para cuando te traiga a mi amigo…!
—¡Ay, don Brótola, me siento llena de verga!
Yo pensé que ahí terminaba eso de hacer un culo, pero el viejo se rehízo, la sacó casi entera, se puso un poco más de gel y volvió a enterrarle pija a mami. Esta vez entró lenta y sin chistar hasta el fondo, y mamá no gritó de dolor, gimió callada y con respiración grave. Don Brótola se la mandó hasta los huevos, dijo “Dios, qué cerradita...” y la retiró para volver a enterrar.
—¡Carajo, don Brótola, qué pedazo de pija!
Y otra vez adentro, y mamá “ahhhhh sííí´”
—¡No pare, don Brótola, no pare!
Y don Brótola no paraba. O sea, paraba cuando hacía tope y los huevos le tintineaban, después se iba para atrás y otra vez a enterrar en ese culo que no era de él, que era de papá.
—¡Tomá,putón! ¡Tragá pija por el culo como la puta que sos!
Don Brótola comenzó a bombearla despacio primero, y luego no tan despacio. La tenía agarrada de las nalgas, una nalga con cada mano, y miraba hacia abajo, concentrado en cada pijazo que clavaba hasta la base.
—Mirá bien, Jacinto… —jadeó mamá—. Mirá bien así ya sabés lo que te espera cuando tengas una noviecita, mi amor…
Mi novia iba a ser tan linda y divertida como mamá, de eso estaba seguro.
Don Brótola seguía taladrando cada vez más y más fuerte, y cada vez más y más rápido. En un momento entraba y sacaba la verga del culo de mami con tanta violencia y velocidad que parecía el moto-bombeador del patio cuando trabaja para sacar agua.
—¡Puta puta puta! —le gritaba don Brótola, que no paraba de clavarla.
—¡Sí… sí… sí…! ¡¡Oh, por Dios, qué llena de verga me sientoooooohhhh…!!
—¡Tomá pija, hija de puta! Te estoy estirando, putón, ¡te estoy arruinando para el cornudo…!
—Sí, sí, siga estirándome, siga estirándome… ¡¡Oh por Diossss sííííí…!!
—¡¡Te enlecho, putón…!!
—Aguante un poquitooohhh… másss… Oh, Diossss... Un poquito, no pare, don Brótola… ¡¡¡Ahhhhhhhhh…!!! No pare, por favor… siga rompiéndome el culooohhh… ¡¡Ahhhhhhhhhsííííi...!
—¡¡Te lleno de leche, putón, te quiero llenar de leche para el cornudo!!
—¡¡¡AHHHHHHHHHHHHHHHHH…!!!
—¡¡Te lleno, hija de puta, te echo la guasca…!!!!
—¡¡¡Ahhhhhhhhh por Diooooooooosssssss…!!!
El viejo sacó la verga por completo y la enterró hasta los huevos en el mismo movimiento.
—¡Te lleno, te lleno, te lleno, te lleno, te lleno… ¡¡Ahhhhhhhhhhhhhhhh…!!
—Sí, don Brótola, sííííí…
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHH…!!!
Gritaban y maldecían como si estuvieran muriendo, el viejo no terminaba de acabar más.
—Te estoy llenando, putita, te estoy llenando el culo de leche como en los viejos tiempos…
—Sí, don Brótola, síííííí… para el cuerno… para el cuerno la lechita… sí…
Estuvieron así un rato más, yo incluido, porque en todo ese acabose me había quedado petrificado con la cara sobre la cola de mamá, a centímetros de la perforación y la acabada.
Al calmarse charlaron sobre el amigo que don Brótola iba a traer y luego se ducharon por separado. Cuando el viejo se fue, mamá me volvió a pedir que no le contara nada a papá. Que papá le tenía bronca a don Brótola porque cuando ella estaba embarazada de mí, él no tenía trabajo y tuvieron que limpiarle la casa a don Brótola, y el viejo había hecho con ella estas y otras cosas delante de papá. Que era como parte del trabajo, y que papá nunca lo había entendido y que le había tomado bronca.
En ese momento sonó el teléfono de mamá, miró la pantalla, y con su voz de mujer enamorada, dijo:
—Hola, Joselito…


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30 comentarios:

  1. Grande Rebelde, Muy Grande!

    Al principio creia que la historia iba de la juventud de los suegros, pero al ser un niño el protagonista me desubico. Segui buscando pistas de que situasen la historia....y al final...zas...todo claro!!!. Me ha encantado estar buscando hilar la historia.

    Respecto al relato en sí, como siempre magnifico, una segunda generacón que va a ser tan cornuda como su padre, un Joselito que a pesar de tiempo de casados sigue aun mas cornudo y que aun no puedo hacerle la cola...ufff...grande!!!

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    1. jejeje... eso de andar hilando la historia para descubrir de quién hablamos no fue planeado, es un efecto secundario que está bueno. la idea era nomás mantener el misterio y sorprender. me alegro que el relato haya resultado.
      por cierto, está bastante aqvanzado un relato de la juventud de los suegros del joselito. con don brotola, por supuesto.

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  2. Buenazo, a lo primero confundí que era una chica x la bombachita después que era un futuro Joselito al final resulta eso y mucho mas. Grosso. Sigue adelante con tus relatos. Saludo a manugares

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    1. gracias, manugares!! no pensé que iba a confundir ese dato, pero es cierto, puede confundir. creo que sin querer ayudó a que la cosa sea más "misteroisa" hasta el final =D

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  3. Uuufff!
    Aun NO lo leo pero…?
    Nada más ver el nombre de Don Brótola.
    Y tuve una erección inmediata.
    Eso parece pura candela.
    Mañana la leo y opino.
    Federico de México.

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  4. rebelde, cuando tenga un hijo quiero que sea tan cornudo como vos....

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    1. Nany, hermosa, cuando quieras le hacemos un hijo al cuerno... Te lo hago tan cornudo como él!!!! Escribime a dpuig58@gmail.com dale!

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    2. nany si queres tambien te cojo asi no sabes siquiera de quien es tu hijo
      cad6969@hotmail.com

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    3. Dale, Nany, hermosa, animate y llamanos a los dos asi te damos como Don Brotola y Remolacha, y te vas a sentir como la putisima de la Yesi!!! dpuig58@gmail.com

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  5. jajaja, fantastico amigo, realmente fantastico. La espectativa de quien es la mujer, lo conservas hasta el final, es genial

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    1. gracias, pablo!! esa era la idea, jeje. parece que salió bien =)

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  6. No podés ser tan hijo de puta, poniendo al pibe que le mire como le rompe el culo a la madre... Consulta, ¿continúa?

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    1. no es maldad... es educación e instrucción técnica xDDD

      y por cierto, no continúa esta historia en sí, pero la historia de "Éramos tan Pobres" sí continúa.

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    2. Gracias. Pero creo que daría pié para continuar con el tema de la llamada telefónica...

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  7. La verdad que esta bueno esto de ver en el futuro a ver que pasa.
    Quiero leer lo de los padres de Yesi

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    1. sí, queda bueno. voy a tratar de meter algunos anexos más, en ésta u otras series

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  8. Tú ¿no lo sabes? pero esta semana NO tuvimos día de descanso.
    Y no sabes lo gratificante que es saber, que existe “un nuevo relato tuyo esperando”
    Las horas de trabajo, pasan rápido, pues uno está esperando la oportunidad para leerlo, gracias.
    Hoy ya noche lo leímos con mi señora.
    Y pues de 10.
    Gracias de nuevo.

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  9. Ahora el comentario,
    La verdad el Joselito, es un TODO un personaje.
    Mira que a mi parecer se llevó el relato, ¡Y ni apareció!
    Joselito, para presidente de los cornudos.
    Joselito eses un ejemplo
    Joselito, queremos mucho el culo de La Yesi.
    Perdón, PERDÓN…? ¡Me apasione!

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  10. La Yesi, me encanta su culo, SI.
    Pero me agrada MUCHO MÁS su capacidad de calentar todo con SUS COMENTARIOS.
    A).- —¿Si probamos otro día igual me va a traer a un amigo…?
    —Entonces siga, don Brótola… Lléneme el culo de verga como usted sabe.
    B).- Pensá en el cuerno y dilatá
    C).- ¿Qué es papá, Jacinto?

    De verdad ¿NO estas bromeando?
    Habrá más capítulos de La Yesi, “¡¿recibiendo verga?!”
    Pero NO olvides al Joselito, que es muy importante.
    Mira que todo mi cuerpo se emocionó con ese anuncio.
    Desde ahora tienes prohibido separarte de tu computadora hasta que los publiques.
    Y la prohibición es total, NI para ir al baño.

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    1. me encanta eso de que lean estos relatos en pareja. es grandioso!
      respecto del relato y otros capítulos de esta serie, sí, habrá más. pero va lento.
      hay casi temrinado un anexo de la juventud de los suegros, con un don Brótola más joven pero igual de morboso. aunque todavía falta terminarlo.

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  11. Tiempos complicados por acá, pero siempre es grato venir al oasis del amigo Rebelde para volar en mundos fascinantes y plenos de erotismo, que rebasan por mucho los límites de lo ordinario.

    ¡Saludos cordiales!

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    1. mientras te puedas dar el gusto, amigo... ¡qué mejor!
      acá no sabía si iba a gustar esta historia, pues la idea era no poner nada sexual, todo elíptico e insinuado.

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  12. Rebelde, esta mañana de paro, volvi a releer algunos relatos, y la verdad q este no te lo habia comentado! Solo le habia respondido a nanyinfiel, pero no te habia comentado como me calento este cuento! Como corneador compulsivo, me cojo regularmente a pendejas jovenes casadas y a cuyaa madres tambien me cogia, y creia q eso era el morbo mayor... pero romperles el orto delante del hijo...wow! Es lo mas grande!! ... y mi proximo desafio, ja! Con mayuscula: GRACIAS y FELICITACIONES!!!!

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  13. Estupendo como siempre, y eso de agregar al hijo lo llena de morbo , como siempre el autor degrada al cornudo , motivo principal de mi admiracion hacia el, Ale

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  14. Me encantan estos relatos!!!
    Me hacen acordar al viejo y recordado Infancia Suburbana, un hito en la historia de los relatos, ojalá haya muchos más.
    La parte de "la madre" de Helina y Benjamin tambien también me hizo delirar por el recuerdo.

    Te Felicito Rebelde!!!

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    1. Si me podès mandar el Anexo I de esta Historia a victorandasaber@outlook.com te lo voy agradecer mucho.

      ;-)

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  15. Mierda como me puso, me desleche antes del final.
    Excelente relato lleno de morbo.
    Me encanta estos relatos de Madre bien trola con Hijo cornudo complice, ojalá vengan muchos capitulos como este.
    Si puedes me mandas la primera parte a mi mail victorandasaber@outlook.com
    Muchisimas Gracias!!!!

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  16. quiero que escribas la vida del hijo, tan cornudo y medio maricon como el padre

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Se publica el 1 de Octubre

Se publica el 1 de Octubre
Las cosas se ponen cada vez peor para la Turca y el Poroto... Bueno, sólo para el Poroto.